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jueves, 21 de julio de 2016
Bitácora de insomnio
Fragmento 17 - La Jaula
Lo encerré en lo profundo, donde la luz no toca. Lo encerré convencido y justificado, si alguien te ve ¿Que será de ti?, te rechazaran y repudiaran, te harán daño y tu harás el mal, si te dejo libre tu me mataras...
Y nunca pude o quise sofocarte porque sabiendo que eras una parte de mi, mutilarse sin verter sangre no estaba a nuestro alcance. Por eso te escondí, donde tus manos, que estiras a través de los barrotes no logran acariciar la dulce luz, con la punta de tus dedos apenas tocas ese cielo nocturno falso, bajo la tierra húmeda, bajo el techo de esta caverna que retumba el eco de tu respiración rabiosa, asechando como un depredador, en la oscuridad del monstruo, un demonio atrapado durmiendo de aburrimiento, sollozando en secreto esperas a que algún día regrese a buscarte.
¿No te das cuenta que yo soy el único prisionero de ti?
Se ha vuelto tan constante, tan monótono, tan repetitivo que el hastío se a convertido en mi canción de cuna preferida. Entre las 2 y las 5 no puedo dormir, siempre estoy tan cansado, de no entender y de ser no mas que una calesita de mis propias emociones y pensamientos. Me han estancado y a medio hundirme me piden que me ponga a cavar y remover la tierra, con las fuerzas que ya no tengo, con las ganas que se fueron desfilachando hasta ser un pobre retazo de la voluntad, con el cansancio que llora mi alma que se arrastra por volver al mar.
Pero ahí estas, no eres todo lo que soy, eres lo que he escondido, perdí tanto por abandonarte y tirar lejos la llave, y ahora quieren que te enseñe, que te muestre ,que te exhiba como si fueras una obra maestra, quisiera soltarte y que te los comas a todos ellos y sus malditos juegos... Pero no, el problema no son ellos. Quisiera soltarte y que me comas a mi, que por tu odio y tu rencor me arranques hasta el ultimo aliento y de mi no dejes nada, solo tu sabes cuanto lo quiero. Te necesito ahora mas de lo que puedo.
Antes de que pueda dormir ¿Me dejarías encerrarte por un tiempo mas?, ahora que hablo de ti, y aunque a la fuerza te dejo sentir la luz sobre el extremo de tus dedos.
¿Merezco tu perdón?
Le pregunté asustado, y asqueado de mi mismo, entonces con su voz humeante y eléctrica me respondió;
-Merecer jamas. Cuando te canses de ser una mentira, cobarde, y dignes a abrir esta jaula donde nunca debiste encerrarme me comeré hasta tus huesos... porque te amo mas que a nadie-
Sonrió entre sus colmillos y relamiéndose los labios volvió a acurrucarse en las sobras del interior de esa jaula que un día sin darme cuenta construí para nosotros.
La jaula de nuestra soledad.
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