...

...

sábado, 7 de mayo de 2016

Bitácora de Insomnio


Fragmento 7- Ese amor

Escribí una canción de cuna sobre un cielo lleno de estrellas.

Te escuché llamarme y fui en tu rescate. Húmeda tu piel, comencé a acariciarte de nuevo, como siempre, bajo este frío eterno. No pude hablarte esta vez, es mas, no te dediqué una sola palabra, un solo cumplido, un solo afecto. Me olvidé de ti y también de mis mismo, creo que con mis caricias bastaba para que lo supieras y lo entendieras. Me di cuenta que no puedo verte, no te veo tan bien como te ven los demás, mis ojos son tan poco confiables, y apenas sirven para hacer de ti lo que deberías ser. Por eso toqué mi piel suavemente, delineando con la yema de los dedos cada contorno y cada hueco, cada curva y hendidura, luego te toqué a ti y supe lo que te faltaba, lo que debía agregar. Los surcos de tus lagrimas caían por tu único ojo; creo que te has dado cuenta que nunca te podré amar. Me encantas, me fascinas, me absorbes, eres mi ligera obsesión, pero nunca lo olvides, no debes pedirme amor. Mientras te vas formando te pareces a tantas cosas excepto a mi ¿Porqué será? ¿Porque no puedo verme en ti?. Tus medidas eran buenas, creo, ya no estoy seguro de nada, vas tomando forma lentamente entre mis manos, intentando respirar, pero todavía falta.

Las noches son demasiado frías, mis manos se congelan bajo tu llanto, ese amor que tu me pedías, se ha secado hace tanto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario