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miércoles, 24 de agosto de 2016

Bitácora de Insomnio


Fragmento 19 - Luces Blancas

Pude notar tu dolor en la imagen que tomaste, pero en cuanto lo noté se convirtió en el mio ¿Por que vi aquella imagen y lloré? sin razón, sin motivo, tal vez al recordar mi infancia, tal vez sin querer moviste algo roto dentro de mi haciendo que los pedazos cayeran al suelo. Cuando esta roto, y aunque aun funcione, ya no lo queremos tanto ¿Serán mis heridas lo que me hacen indigno de ti?, sin importarme la respuesta por aquellas preguntas te elegí, y cuando supe tus motivos me gustaste mas y mas.

La lluvia caía lentamente aquel día, de pausa en pausa como si sus lagrimas se tomaran un descanso antes de retornar, el cielo brillaba de luces blancas cubierto de nubes, escondiendo un sol que en aquel momento creía tan lejano, y los pequeños cristales de agua cubrieron la ciudad adornándola como una enorme telaraña. La vida en cada gota sobre la muerte de las hojas secas de otoño, la vida y la muerte jugando entre si como dos niños cazando mariposas, poético enternecedor, gélido y cruel, soy una contradicción tal como tu forma de ver. De inocencias pasajeras quebrantadas por la morbosidad de la esencia ajena, jamas alcanzaré tu mundo, el que decidiste enseñar sabiendo o ignorando cuanto, cuan fuerte te iban a apedrear. Mi mundo es mas pequeño, mas egocéntrico y quizás solo hermoso para mi, un poco borroso a través del cristal, no creo que enseñe mas que lo superficial.

Y las noches urbanas, de luces desenfocadas y humanos de sombras, las calles tranquilas nunca respiran atestadas, no somos mucho mas de lo que se aprecia y cual débiles presas nos escondemos de los monstruos cuando la luz se va. ¿Pero acaso no sabes? el miedo te aguarda en cada lugar, en el sótano, bajo las escaleras, un corredor siniestro nos lleva a donde no tenemos idea, mis pretensiones y mis deseos me vuelven indiferente ante el miedo. Por cada puerta cerrada, por cada grieta y pared descascarada, por cada silencio fúnebre y cada marca sangrienta doy un paso hacía adelante, adentrándome en el aquel abandonado corredor, todo se vuelve entonces tal como ave enjaulada, forma, linea y color, presa de mi mirada. Y me he dado cuenta que puedo quitarle la vida, convirtiendo todo en nada, mas que una imagen reflejada de mi propia alma envenenada.

martes, 2 de agosto de 2016

Bitácora de Insomnio



Fragmento 18 - Pasión Seca 


Aun derramaba lagrimas, perversas, contemplando insensible como la pasión se fue apagando, consumiéndose como una vela, desgastándose cual buen libro que a su muerte ilegible arderá también en la hoguera siniestra de lo que ya no necesitamos, de lo que nos hemos desligado. Bellisimo, idealizado, perfecto amor que todos añoran, por el cual se mata, se muere, por el cual se vive, se respira, eres una flor, del mas burdo ejemplo pero el mas simple y claro, no tienes nada de eterno, eres casi tan efímero como un relámpago, y te marchitas tan lenta y dolorosamente que antes de que me de cuenta ya te has ido, llevándote contigo mis ganas.

En mi recurrente contradicción, tan propia de mi que ya se había hecho otro órgano de mi cuerpo, pasee por un pacifico, cálido y agradable cementerio. Vi un ángel viejo, esperando con pesar el alma del que aceptó los pecados de la humanidad y murió por sus manos ignorantes y maliciosas, vi sus alas resplandecer de huesuda piedra y alargada figura, mientras las aves cantaban nadie se hacía de tristes lamentos por lo perdido, descansando bajo hermosos centinelas de mármol, ya no mas que recuerdos, yo vi aquel cementerio y sentí tanta paz.

Y aquella foto fantasma, que estaba allí pero yo nunca tomé, dejé correr al agua y mi dolor, su agua tan roja sucia de mi sangre azul, pues lo único que sangra es mi alma cuando las heridas se abren, siempre la mutilo y corto sus muñecas en lugar de mi carne. Mi carne, mi carne... mi cuerpo no tendrá heridas pero por dentro ese azul se derrama sobre cada parte, pueden ver mi alma sangrar a través de mis ojos. No soy lo mismo en el espejo, ni por fuera ni por dentro, pinto los colores mas vivos y brillantes solo para distraer pues en el fondo suena una suave música que, espero, te adormezca, volcando cada melancolía, mostrando los grises que oculté. Brillantes colores que opacan la cruda y deprimente esencia que jamas te enseñé.  

Que desdicha será no amar, será cuando la pasión se seca, será el dolor de la soledad que prefiero a tenerte cerca, será que ya no es suficiente y cuando las ganas faltan el cuerpo se deja de mover, será tétrica pregunta la que no debo responder. Y otra vez son solo los miedos, traumas del encierro, la locura y la traición. Cuando susurran que eres un monstruo, y que al monstruo hay que matar, finges, tal como una arpía. Quiero salvarme de esta sociedad.