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martes, 28 de junio de 2016

Bitácora de Insomnio.


Fragmento 15- Recuerdos parias.  


Mi anterior trabajo terminó, logré mi cometido, casi no puedo creerlo, supongo que no tenía mucha fe en mi mismo. Lo logré, saboteé sus trampas y trastoqué la realidad, confundiendo sus ojos, ellos cayeron en la mía. Pero siento que en el proceso algo en mi se perdió, de todas formas no quiero hablar de eso...  no se porque.

A veces me pregunto que es lo que estoy haciendo, y no lo sé, no tengo respuestas, solo preguntas parias. Esas que nadie quiere escuchar en realidad, que pocos entienden, y no se si alguien las responderá.

La nueva propuesta que me encargaron era simple pero tan difícil, no me gusta que me hagan escarbar dentro de mi, no me gusta ver lo que soy por dentro, menos hacerlo subir a la superficie, no me gusta recordar, pero los recuerdos siempre están ahí, como desgastadas sombras, te siguen aunque les des la espalda y cierres los ojos con fuerza. Fui y tomé cinco objetos, cinco recuerdos, pero solo eran un engaño, escogí un lugar al azar para ponerlos, un estante de madera, parecía lo mas sencillo, y saqué las fotos, creí que estaría bien, aunque fuera falso, nadie se daría cuenta, pero cuando vi las fotos pude notarlo, era tan obvio. Yo no estaba allí.  Esas fotos no mostraban nada, era mi engaño aun peor que mi verdad. Cuando creas algo y no le pones nada de ti, no le das nada, ese desprecio insípido se refleja y verlo es la peor de las torturas. Espero no volver a cometer ese error. Cerré mis ojos y me obligaré a sentir, a recordar, el dolor de los peores y los mejores momentos de mi vida. Entonces, y solo en ese momento, yo pude ver, y fue tan hermoso. Tomé la esfera de nieve, lo primero, casi por impulso, el libro de la noche estrellada, las llaves abandonadas de un candado roto, pero algo mas faltaba... y el viejo pequeño cuadro. Volví a ver mi espejo, él siempre aparece cuando pienso en mi, en lo que soy, tomé los objetos y los llevé al sucio galpón al fondo del patio, era el lugar perfecto, una esquina vacía junto a la ventana, era ahí, definitivamente era ahí, mi contexto, las cosas parecían estar fluyendo por si solas, sentía que todo se estaba armando por su cuenta, como un oxidado sueño, antes de poder notarlo cada pieza, cada objeto ya estaba colocado en su lugar, sobre el espejo, manchado, lleno de polvo, un poco roto y herrumbrándose en sus esquinas, en el mismo lugar, de la misma forma que mis recuerdos y mi pasado descansa dentro de mi, solo, como un borroso y sucio reflejo. Saqué las fotos, quería luz, pero la luz no era lo que necesitaba, tuve que abandonar esa idea, me resigné a las sombras, volví a sacar la foto y al verla lo supe, ahí estaba, puesto frente a mi lo que tanto había buscado.

No era bello porque realmente fuera bello, no me gustaba por solo gustarme. Lo era porque podía ver mi vida pasada allí, nunca creí que pudiera hacer algo así, me hace sentir... triste, tan triste.

Por eso pienso que he cumplido satisfactoriamente con el trabajo que se me ha encargado.

Pero el final no siempre es feliz, a veces solo es eso, el final.

lunes, 13 de junio de 2016

Bitácora de Insomnio


Fragmento 14- Cuerpo enfermo 


Insomnio, triste y melancólico, redundante, insomnio fatal de este ciervo herido que solo busca descansar. En el lecho de mi agonía me hablas y espero, por mi pena, juro que no hay calor mas sofocante que el que se extraña cuando ya no estas. El frío me juega sus cartas y yo con mi ciega confianza caigo otra vez como tantas, pierdo. ¿Porque no habré aprendido nada después de tanto tiempo?. Dolor que me haces moribundo, me siento mas fantasma que hombre entre tus dedos invernales, mis ojos lloran por mi falsa pena pues solo son un reflejo de que fui carne, dentro el desierto helado de mi alma arde, y entre ese sofocante calor y el paralizante frío suplico por tu clemencia ¿Que no conoces piedad? desata tus trenzas ¡Oh insomnio presuntuoso! no haces mas que susurrar delirios. Punzantes agujas penetran en mi cráneo y yo como un títere a cuerda relato mis agónicos lamentos  deseando que el cansancio me venza, y aquí el único que ganas siempre eres tu ¿Cierto?. Si no yo no podría existir. Nieves que tiñes de rojo carmín cubriéndolo todo, brotando desde lo profundo de la tierra hasta manchar la superficie.  Ángel negro, si has de venir solo hazlo de una vez, ya me has torturado bastante, este pobre juguete ya quiere romperse u olvidame para siempre y déjame, déjame, con la agonía de mi corazón basta, deja mi cuerpo en paz, deja mi mente descansar que ni ya los sueños son dulces y la voz armoniosa, ni siquiera podría regalarte una palabra, ahora ya no me oirás cantar.  Silencio fue lo que me dejaste y como recompensa me arrebataste tiempo, Machacaste mi fuerza y me tiraste al suelo para que allí retostara como una mariposa sin sol, en sus últimos días, aleteando lentamente, ya concibe la idea de que no volverá a volar jamas.
Inútil sin mi cuerpo, veo postergado mi trabajo, pero no puedo dejar de pensar, el tiempo, el tiempo, simbólico tiempo, se me agota como granos de arena. Inútil cuerpo enfermo, solo eres una tortuosa prisión de mi alma.

Y con mis ultimas fuerzas, moviendo los hilos este insomnio iracundo y pedante, escribo mis lineas finales...

martes, 7 de junio de 2016

Bitácora de Insomnio



Fragmento 13 - Nudo Borromeo





Realidad, realidad, realidad...


                            Mi pretenciosa y endeble realidad.



    ¿Que juego habré de jugar?                  Si el juguete de tus sádicas y tramposas mascaras no es otro                                                                                                             mas que yo.

                        ¿Come vencerte realidad?  Si tan traslucida como el cristal
                                                 no eres mas que agua turbia, que en mis manos se escurre
                                  nunca, imposible de atrapar.        




       ¿Que es esta locura en la que nos piensan hundir? Maldito laberinto del que no hay que salir.



¡¡Has real lo que no lo es,

mas real que la realidad!!      Y has lo real desaparecer, irreal. Pinta sobre                      todas tus                                      
                                                    lógicas, rompelas y vuelvelas a hacer.

...Si solo hubiera nacido mago...                  Suspiro y acepto lo que me pidan, cual soldado.


                            Porque el objetivo de esta locura es lo que te encuentres en el camino, las piedras con las que tropieces y como te logres levantar, el final no es tan importante, porque solo es el final.





                    La muerte y la obra
                 

                                                la obra finalizada.

                                     



                                                                                                  son la misma cosa





después ya no hay mas nada.







Deseos deseos, de saber y conocer.      Nuestras intrincadas mentes nos querrán ver perecer.

                                                                         la angustia y ansiedades, inquietudes, ese hambre voraz



                                                                  insatisfechos ante todo, lo inmediato despreciaras.





Si pudiera vivir una vida simple, sin metáforas, retoricas, paradojas e interrogantes.
                                   ¿Sería feliz o triste? Tal vez eso ya no importe.






Has real lo irreal                                                                                         mas real que la realidad.
                                               Y lo real desaparecerá ante tus ojos.





          Agónicos lamentos de esta criatura confundida, que la memoria espera perder algún día

para pastar junto al rebaño, viviendo un presente infinito, ni un pensamiento tormentoso en este                                                                                       cuerpo vacío.




                                                                          Realidad, realidad, realidad




                                                    tus letras se ven desgastadas.








        En el letargo de mi ingenuidad pintaré tu engaño pincelada por pincelada.



                                Y que en las trampas no caiga, y que al llegar, seas lo que seas




   Alumbres mis ciegos y mundanos                  intentos de quererte cerca.






                                                                   




                             ... Silenciosa paranoia ¿Estas por tocar mi puerta?